En las carreras por montaña, la mente y el cuerpo probablemente nos inviten a abandonar antes de llegar a la meta, generalmente las carreras son lo suficientemente largas para que se nos vengan estos pensamientos negativos a la cabeza, al menos de manera puntual.
No es lo mismo fracasar que sentirse fracasado/a.![]()
Abandonar en una carrera no es motivo para sentir que somos un fracaso o que no valemos para este deporte.
Simplemente hemos fracasado en un objetivo que seguramente era complicado, pero el fracaso deportivo no puede significar castigo emocional, debe ser un aprendizaje para los siguientes intentos, tanto a nivel de preparación física como psicológica.
Quería aclarar esto antes de explicar que debemos hacer antes de retirarnos, porque evidentemente una retirada no es agradable, pero nunca debe ser algo por lo que auto-castigarnos o culparnos.
Si has hecho carreras medianamente largas en montaña seguramente te habrá pasado ese pensamiento de abandono por la cabeza.
Ojalá nunca hayas tenido que hacerlo, pero retirarse en Trail de larga distancia es más común de lo que nos gustaría a todos.
Existe un protocolo que igual te ayuda a gestionar ese momento en que la cabeza empieza a jugarnos malas pasadas. Este protocolo es aplicable a cualquier deporte de resistencia, al menos en el amateurismo.

PROTOCOLO FATIGA
Este protocolo es una adaptación de un protocolo que aprendí de Manuel Sansegundo Romero, más conocido como Ultramanu, un entrenador al que admiro y en muchos aspectos me ha ayudado mucho.
Si te viene el pensamiento de la retirada debes hacerte dos preguntas:
¿Estoy poniendo mi salud en riesgo?
Si la respuesta es sí,
Ya tienes razones para retirarte, puede ser por vómitos, lesión en el aparato locomotor o lo que sea, pero es la única razón por la que me retiro sin dudar.
Si la respuesta es no, entonces toca hacerse la segunda pregunta.
¿Por qué me quiero retirar?
Es por cansancio, es por malestar, es porque estoy de bajón, es por miedo…
Quizá todas esas sensaciones no sean suficientes para retirarte.
Piensa lo que has hecho para llegar aquí, piensa en las ganas que tienes de lograrlo, en las personas que estamos deseando verte entrar en meta o en lo que sea que te motiva para ponerte las zapatillas cada día y salir a entrenar.
Sea por lo que sea, reconócelo, asúmelo y trata de darle la vuelta. Aquí tienes varios consejos que pueden ayudarte a darle la vuelta a la situación.
EL DESCANSO RESETEA
Puedes pararte 15 o 20 minutos a descansar, (en un avituallamiento o en un sitio resguardado) no es demasiado tiempo y puede servirte para recuperar fuerzas y seguir adelante.
Eso sí, 20 minutos y ni uno más, según llegue el minuto 19:59’’ te levantas y te vas, no te lo pienses.
Puedes aprovechar para abrigarte un poco si hace frío y tratar de comer algo sólido si tienes acceso, si tienes cafeína tómala antes de parar a descansar, te hará efecto cuando ya estés de nuevo en carrera y no afectará a tu descanso.

LA LLAMADA QUE TE EMPUJA
Otra cosa importante que puedes hacer hacer en el Protocolo Fatiga es reservar una o varias llamadas que sepas que te pueden ayudar en momentos difíciles.
Avisa antes de la carrera a alguien muy cercano, que sepas que te apoya en esto, advierte que no lo llamarás para decirle que te retiras, lo vas a llamar para que te dé un empujón, que tenga muy claro que si le suena el teléfono tiene que darte ánimos.
Pero es muy importante que esa persona esté avisada días antes de que lo puedes llamar, de otro modo puede asustarle, si lo adviertes sabrá lo que tiene que hacer si llamas.
Importante, si me retiro no llamo, escribo un mensaje después de hablar con la organización, y ya si quiere que me llame él o ella, pero sabiendo que me he retirado.
DIVIDE Y SUMARÁS
Recuerda que igual que llega el bajón llega el subidón, así que aguanta.
Ponte en modo fraccionar, una subida más, un kilómetro más, 5 minutos más o como quieras, pero fracciones pequeñas para ir cumpliendo pequeños objetivos.
EN COMPAÑÍA SE OLVIDAN LOS MALES
Puedes unirte a alguien hablando para hacer más llevadero el bajón, pero sin intoxicar, trata de hablar de lo bonito del recorrido, del reto o de lo que quieras, pero no intoxicar.
Ojo, tampoco dejes que nadie te intoxique, si hace falta le dices que gracias por el ratito pero que quieres hacerlo en soledad.
Esto te ayudará a no abandonar en la mayoría de las ocasiones.
En el caso de que definitivamente abandones, te toca aprender.
Si ya he abandonado, ahora toca aprender como decíamos al principio del artículo.
Para poder usarlo como aprendizaje debemos tratar de preguntarnos qué condiciones han podido llevarme al abandono, para tratar de evitarlas o mejorarlas en futuras ocasiones.
Si ha sido por lesión, podemos valorar con nuestro entrenador si puede que nos faltara fuerza en la planificación.
Si ha sido por el mal tiempo, valorar si podemos meter más entrenamientos en condiciones similares o si la elección de material no fue la adecuada.
Podemos pensar si nuestro abandono pudo darse por mala gestión de la hidratación y alimentación, si nos faltó volumen de entrenamiento, si el ritmo establecido fue demasiado alto o muchas otras razones que habría que analizar de manera individual.
Por esto, un abandono no puede verse como un fracaso, sino como un aprendizaje.
Espero que este artículo te haya resultado útil y te sirva para evitar algún abandono en carreras, pero te adelanto que el mejor secreto es preparar todo al detalle y para eso, hemos desarrollado la “Guía para preparar tu estrategia en Trail Running”, puedes obtenerla de manera TOTALMENTE GRATUITA en este enlace: